Qué comer en Alemania: platos y dónde probarlos
La comida alemana es mucho más que salchichas y cerveza. Es contundente, sabrosa y pensada para gente que trabaja duro o camina mucho. Olvídate de porciones pequeñas: aquí los platos llenan el plato y el estómago. Desde el norte hasta Baviera, cada región tiene sus especialidades, pero hay algunos clásicos que aparecen en todo el país con mayor o menor éxito. Esta guía va al grano: qué pedir, qué esperar realmente y en qué tipo de locales suele estar más rico sin pagar de más. Evita los sitios demasiado turísticos del centro de las ciudades; suelen ser caros y mediocres. Mejor busca Gasthäuser tradicionales, mercados o locales frecuentados por alemanes. Los precios varían según la ciudad: más baratos en el este, más caros en Múnich. Calcula entre 9 y 18 euros por plato principal en un sitio normal. La mostaza es sagrada, la cerveza se bebe sin complejos y las porciones de carne son generosas. Si eres vegetariano o tienes alergias, avisa: aunque está mejorando, la cocina tradicional no es precisamente ligera ni flexible.
Desayuno típico alemán
El desayuno alemán (Frühstück) es abundante y salado. La versión clásica incluye panecillos crujientes (Brötchen), embutidos variados, queso, mermelada, huevo cocido y café. En muchos hoteles y cafés lo sirven en tabla grande. Lo realmente bueno se encuentra en las panaderías locales (Bäckerei) por la mañana temprano. Busca locales pequeños sin grandes carteles en inglés. Un desayuno completo en un café normal cuesta entre 7 y 12 euros. En Berlín y Hamburgo es habitual acompañarlo de pescado ahumado. Advertencia: los alemanes desayunan pronto, muchos sitios dejan de servir desayunos a las 11:00. Si vas tarde, te tocará almuerzo. Los alérgicos al gluten lo tienen complicado porque el pan es protagonista. Alternativa poco conocida: prueba el Leberwurst (paté de hígado) en un Brötchen con mostaza. Es más sabroso de lo que parece y muy alemán.
Currywurst, el plato callejero por excelencia
La currywurst es salchicha de cerdo cortada en trozos, cubierta de salsa de tomate con curry en polvo y servida con patatas fritas. Nació en Berlín en 1949 y sigue siendo la reina de la comida rápida alemana. No busques sofisticación: lo mejor está en los puestos callejeros (Wurststand) que llevan décadas abiertos. En Berlín, los de alrededor de Checkpoint Charlie o cerca de Alexanderplatz suelen estar buenos, aunque los locales discuten cuál es el mejor. Precio: entre 3,50 y 5,50 euros. Es barata, rápida y contundente. Advertencia: es bastante procesada y puede resultar grasienta si no te gusta la comida callejera. Pide “mit Darm” si quieres la salchicha con tripa (más crujiente) o “ohne Darm” si la prefieres sin. Acompáñala con una cerveza fría. Versión menos turística: prueba la versión con curry más picante en ciudades del este como Leipzig.
Schnitzel, el plato principal imprescindible
El Schnitzel es una fina escalope de carne (normalmente cerdo) empanada y frita hasta que queda crujiente. El más famoso es el Wiener Schnitzel (de ternera), aunque en Alemania predomina el de cerdo. Debe estar recién frito, jugoso por dentro y crujiente por fuera. Los mejores se comen en Gasthäuser tradicionales o cervecerías grandes (Biergarten). Evita los de las zonas muy turísticas de Múnich. Precio orientativo: 12-18 euros con guarnición. Suele venir con patatas fritas, Spätzle o ensalada de patata. Advertencia importante: es un plato muy calórico y pesado. Si pides uno al mediodía, olvídate de cenar mucho. Los alérgicos al huevo y gluten deben evitarlo. Alternativa menos conocida: el Jägerschnitzel, cubierto con salsa de champiñones, que resulta más jugoso. En Baviera suelen servirlo enorme; no pidas entrante.
Spätzle y platos de pasta alemana
Los Spätzle son una especie de pasta fresca irregular típica del sur de Alemania y Suabia. Se hacen con harina, huevo y agua, y suelen servirse gratinados con queso (Käsespätzle). Es la opción más interesante si buscas algo menos carnívoro. Los mejores Käsespätzle se encuentran en restaurantes de comida suaba en Stuttgart, Ulm o Múnich. Precio: 9-14 euros. En muchos sitios añaden cebolla frita por encima. Advertencia: aunque parece vegetariano, a veces usan mantequilla o caldos de carne. Pregunta siempre. Es un plato reconfortante perfecto para días fríos. Versión con carne: prueba los Spätzle con cebolla y filetes de hígado (Leberkäse). En los mercados semanales a veces venden porciones para llevar. No esperes refinamiento italiano; esto es comida casera alemana.
Postres y dulces alemanes
El apfelstrudel (strudel de manzana) es el rey, pero también destacan el Schwarzwälder Kirschtorte (tarta Selva Negra), el Berliner (dónut relleno de mermelada) y los pretzels dulces. Lo mejor es comerlos en cafeterías tradicionales (Konditorei) por la tarde con un café. Precio por porción: 3,50-5,50 euros. En Baviera el strudel suele ser mejor. Advertencia: los dulces alemanes son muy azucarados y generosos. Si pides tarta, pide un trozo pequeño. Los pretzels calientes con azúcar son una buena opción para merendar. Alternativa poco turística: busca Heiße Kirschen mit Vanilleeis (cerezas calientes con helado) en temporada. Evita las cadenas grandes y busca pastelerías familiares que lleven décadas abiertas. En Navidad los mercados tienen dulces típicos como Lebkuchen (pan de jengibre).
Antes de reservar
- Los alemanes comen temprano: almuerzan de 12:00 a 14:00 y cenan de 18:30 a 20:30. Después de las 21:00 muchas cocinas cierran.
- Si no hablas alemán, usa la app de Google Translate con cámara para leer menús. La mayoría de camareros entienden inglés básico, pero no siempre.
- Error habitual: pedir solo un plato principal pensando que es ligero. Las raciones son enormes. Mejor compartir o pedir media porción si existe.
- Pide la cuenta diciendo “Zahlen bitte”. No esperes que te la traigan automáticamente.
- En Biergärten puedes llevar tu propia comida pero no tu bebida. Respeta las normas locales.
Lo que haríamos nosotros
El plato que no debes perderte es un buen Käsespätzle gratinado en un local tradicional de Suabia. Es reconfortante, sabroso y representa mejor la cocina casera alemana que la omnipresente currywurst.
Preguntas frecuentes · Alemania qué comer
01¿Es cara la comida en Alemania para turistas?
No especialmente. Un plato principal en un restaurante normal cuesta entre 10 y 18 euros. Las ciudades del este (Leipzig, Dresde) son más baratas que Múnich o Hamburgo. La cerveza suele costar menos que un refresco.
02Qué platos alemanes son buenos para vegetarianos
Los Käsespätzle, las Kartoffelpuffer (tortitas de patata) y algunas versiones de ensalada de patata. Cada vez hay más opciones vegetarianas, pero la cocina tradicional es muy carnívora. Siempre pregunta si llevan caldo de carne.
03Cuál es la mejor ciudad para probar comida típica alemana
Depende. Múnich para comida bávara contundente, Berlín para street food como currywurst, y Stuttgart o la región de Suabia para Spätzle y platos más caseros. No hay una sola respuesta.
04Es verdad que las porciones en Alemania son muy grandes
Sí. Las raciones son generosas, especialmente de carne y patatas. Muchos turistas se arrepienten de pedir entrante y principal. Mejor empezar con un solo plato.