Cuándo ir a Francia según lo que busques
La elección de fechas marca la diferencia entre disfrutar y sufrir. Mayo y junio ofrecen la mejor relación calidad-precio: temperaturas agradables (18-24°C en París), menos aglomeraciones que en julio y precios de alojamiento un 25-30% inferiores a agosto. Septiembre es ideal para Borgoña y el Loira porque las vendimias empiezan y los precios bajan tras el verano. Evita París en agosto: el 60% de los parisinos se marcha y muchos restaurantes y comercios cierran. Los Alpes y Pirineos son perfectos de diciembre a marzo para esquí, pero los precios se disparan un 70%. En Normandía y Bretaña, julio y agosto son los únicos meses con garantía de buen tiempo, aunque los precios de los ferrys y alojamientos cerca de la costa se multiplican por dos. El peor mes generalizado es enero fuera de estaciones de esquí: muchos museos y atracciones reducen horarios y el frío húmedo de París puede ser muy desagradable.