Cuándo ir a Rusia: climas extremos y temporadas reales
El clima ruso es el factor que más condiciona cualquier ruta. Entre noviembre y marzo, las temperaturas en Siberia pueden bajar fácilmente a -30 °C, mientras que Moscú y San Petersburgo suelen oscilar entre -5 °C y -12 °C con mucha humedad. La mejor ventana para la mayoría de viajeros es de finales de abril a principios de junio, o de septiembre a mediados de octubre. En mayo y septiembre evitas tanto el frío extremo como el calor agobiante del verano europeo de Rusia (julio y agosto pueden superar los 30 °C en muchas ciudades). En invierno, las ventajas son evidentes: menos turistas en los museos y la posibilidad de ver el país nevado, pero los días son muy cortos (en San Petersburgo apenas 6 horas de luz en diciembre). El peor mes para viajar es generalmente febrero, cuando el frío es más seco y cortante y muchos servicios en el este del país se reducen. Si viajas en julio o agosto, reserva alojamiento con mucha antelación en el Cáucaso y en el lago Baikal porque se llenan de turismo interno ruso.