Cuándo viajar a Azerbaiyán: clima, masificación y precios reales
La mejor época para visitar Azerbaiyán depende de las zonas que quieras recorrer. Para Baku y el interior, mayo, junio y septiembre ofrecen temperaturas agradables (18-26 °C) y poca lluvia. Si tu objetivo es el senderismo en el Cáucaso (Quba, Gusar o Shahdag), julio y agosto son los únicos meses con garantías de caminos despejados, aunque las noches pueden bajar a 8 °C. Evita completamente diciembre y enero en las montañas: muchas carreteras secundarias cierran por nieve y el transporte público se reduce drásticamente. En Bakú el verano es muy caluroso (hasta 35 °C con sensación de más por humedad) y los precios de alojamiento suben un 40 %. El Ramadán afecta especialmente en zonas rurales del sur, donde algunos restaurantes cierran durante el día. De octubre a abril el país recibe menos de 15.000 turistas mensuales; en julio y agosto esa cifra se multiplica por seis. El invierno es duro pero permite ver Bakú nevada y disfrutar de los baños termales de Yanar Dag sin colas. El dato clave que pocos mencionan: en primavera (abril-mayo) hay tormentas de arena frecuentes en la península de Absheron que pueden cerrar el aeropuerto durante horas.