Cuándo ir a Lyon según presupuesto y clima real
El mejor mes para visitar Lyon es septiembre. Las temperaturas se mueven entre 12 °C y 22 °C, la luz sigue siendo buena hasta las 20:00 y los precios de alojamiento bajan un 25 % respecto a julio. Evita diciembre: la Fête des Lumières del 8 de diciembre multiplica por cuatro el precio de las habitaciones y llena cada calle del centro de 1,8 millones de visitantes en solo cuatro días. En enero el frío es seco pero real: las mínimas bajan a -2 °C y el viento que baja del Saona corta en el puente Lafayette. Julio y agosto son los meses más caros y calurosos, con picos de 35 °C y cierre de muchos restaurantes familiares entre el 25 de julio y el 20 de agosto. La tabla mensual muestra datos reales de los últimos tres años: en mayo la ocupación hotelera está en 68 % mientras que en agosto sube al 91 %. Si buscas terraces llenas y ambiente, ve en junio; si prefieres tener la ciudad para ti, septiembre u octubre son imbatibles.