Cuándo viajar a Irak: clima, seguridad y afluencia real
El clima de Irak es extremo. Entre junio y septiembre las temperaturas en Bagdad y el sur superan habitualmente los 45 °C a la sombra, con sensación térmica que roza los 55 °C. Noviembre a marzo ofrece temperaturas diurnas entre 15 °C y 24 °C, ideales para moverse. Sin embargo, enero y febrero traen lluvias intensas que pueden inundar carreteras en el Kurdistán y dificultar el acceso a zonas arqueológicas del sur. Desde el punto de vista de la seguridad, los meses de octubre a abril concentran la mayor parte de las visitas de extranjeros. En verano la presencia de turistas cae drásticamente, lo que reduce también la atención mediática pero no elimina riesgos latentes. Evita coincidir con las fiestas chiitas de Ashura (fechas variables, suele caer entre julio y agosto) si viajas al sur, ya que las multitudes y la tensión política aumentan notablemente. El Kurdistán iraquí (Erbil, Sulaymaniyah, Duhok) es la zona más estable y se puede visitar todo el año, aunque en invierno las carreteras de montaña pueden cerrarse por nieve.