Cuándo viajar a Hungría: clima, masificación y precios reales
La mejor época para visitar Hungría depende de lo que busques. Si quieres evitar el calor asfixiante de Budapest y las aglomeraciones en las termas, los meses ideales son mayo, junio y septiembre. En mayo las temperaturas rondan los 20-24 °C, hay pocos turistas y los precios de alojamiento bajan un 25 % respecto a julio. Septiembre ofrece todavía agua caliente en el Balatón y vendimias en Tokaj. Julio y agosto son los meses más calurosos (pueden superar los 32 °C en la capital) y también los más caros y masificados. El invierno, especialmente diciembre, tiene su encanto con los mercadillos navideños de Budapest, pero las temperaturas bajan fácilmente a -5 °C y muchas atracciones rurales reducen horarios. Evita febrero si no te gusta el frío húmedo y gris. Desde 2023 se nota un aumento claro de visitantes en Semana Santa y puente de diciembre, por lo que conviene reservar con al menos tres meses de antelación esas fechas. En las zonas rurales como la región de Hortobágy o el norte montañoso, el otoño (octubre) ofrece paisajes espectaculares y prácticamente ningún turista.