Cuándo viajar a Irlanda: clima real y afluencia por meses
El clima irlandés es impredecible incluso para los locales. La mejor ventana para viajar a Irlanda se sitúa entre mediados de mayo y finales de septiembre, aunque con matices importantes. Mayo y junio ofrecen los días más largos (amaneceres antes de las 5:30 y atardeceres pasadas las 21:30) y un volumen de turistas todavía manejable. Julio y agosto son los meses de mayor afluencia: los precios de alojamiento suben un 45-60 % y las carreteras de la Wild Atlantic Way se saturan, especialmente entre Cliffs of Moher y Dingle. Septiembre sigue siendo una excelente opción: el agua del mar está más cálida que en junio y hay menos colas en atracciones. El invierno (noviembre-marzo) tiene sus defensores: precios de vuelos y hoteles pueden bajar hasta un 50 %, aunque las horas de luz son escasas (en diciembre apenas 7-8 horas) y muchas rutas rurales quedan cortadas por viento o inundaciones. Datos del CSO irlandés de 2023-2024 muestran que el 68 % de los visitantes extranjeros llegan entre junio y septiembre. Evita la semana de St. Patrick’s (17 de marzo) si no te gusta la masificación extrema en Dublín.