Cuándo viajar a República Checa: clima, precios y afluencia real
El mejor periodo para visitar República Checa es entre finales de abril y principios de junio, y de septiembre a mediados de octubre. En estas ventanas se combinan temperaturas agradables (15-22 °C), precios de alojamiento un 25-30 % inferiores a julio y agosto, y una afluencia moderada. Julio y agosto son los meses más calurosos pero también los más caros y masificados, especialmente en Praga y Český Krumlov. El invierno, aunque frío (puede bajar de -8 °C en enero), ofrece la ventaja de mercados navideños auténticos y precios de hotel muy bajos fuera de Navidad y Fin de Año. Evita especialmente la segunda quincena de diciembre y la primera de enero si no te gusta la masificación extrema. La primavera trae consigo la floración de los cerezos en los parques de Praga y el otoño ofrece la mejor luz para fotografiar los castillos y pueblos de Bohemia y Moravia. Datos de 2024 muestran que los precios de alojamiento en Praga suben un 42 % de media entre junio y agosto respecto a mayo y septiembre.