Qué comer en Malta: platos y dónde probarlos
La gastronomía maltesa es una mezcla cruda de influencias italianas, británicas y norteafricanas con toques propios de la isla. No esperes sofisticación fina: aquí manda el producto sencillo bien hecho, mucho pan, aceite y fritura. El conejo es el plato nacional, pero hay vida más allá de él. Los pastizzi son la comida callejera por excelencia y el lampuki (pez de temporada) marca el calendario de muchos locales. Esta guía va al grano: qué pedir, en qué tipo de sitio sale realmente bueno y qué trampas evitar. Olvídate de los restaurantes con terraza en Valletta llena de banderas de todos los países. Los mejores sitios suelen ser bares sin pretensiones, pastizzerias con cola a las once de la mañana o trattorias familiares en pueblos del interior. Los precios siguen siendo razonables comparado con otros destinos mediterráneos, aunque han subido desde 2022. Si viajas fuera de temporada alta, comerás mejor y más barato.
Desayuno típico: ftira y pastizzi
La ftira es una focaccia maltesa gruesa y esponjosa que se come abierta, untada con tomate rallado, aceite, sal y pimienta. La versión clásica lleva atún, alcaparras, aceitunas y pepinillos. Es contundente y suele ocupar el sitio del desayuno o brunch. Los pastizzi son empanadillas triangulares de hojaldre crujiente: los de ricotta (ġbejna) son los más populares, seguidos de los de guisantes. Un local bueno de verdad suele tener la masa hecha en el momento y el horno visible. Evita las cadenas tipo pastizzerias de las zonas turísticas de St Julian’s y Sliema; suelen ser recalentados y grasientos. Busca pastizzerias pequeñas en Rabat, Mdina o en los pueblos del sur como Żejtun o Marsaxlokk. Precio: ftira completa entre 4 y 6 €, pastizzi a 0,60-1 € la unidad. Advertencia: son muy calóricos y la ricotta lleva lactosa. Si vas a media mañana verás colas de malteses, sigue esa pista.
Plato principal imprescindible: conejo al estilo maltés (stuffat tal-fenek)
El stuffat tal-fenek es el plato nacional. Conejo estofado lento con tomate, vino tinto, ajo, cebolla, guisantes y patatas. La carne queda muy tierna y el sabor es profundo pero no fuerte. Algunos sitios lo sirven con espaguetis. Es un plato de domingo en las casas maltesas. Los mejores sitios suelen ser trattorias familiares en los pueblos del interior: Birkirkara, Mosta, Rabat o Qormi. Evita los sitios que lo anuncian en inglés con fotos grandes en el centro de Valletta o Bugibba. Precio orientativo: 14-19 € según el restaurante. Advertencia: el conejo lleva hueso y algunos cortes pueden ser duros si no está bien guisado. Pide siempre que te confirmen que es fresco y no congelado. Versión alternativa poco conocida: el conejo frito (fenek moqli) que se come en algunas fiestas patronales.
Pescado: lampuki cuando es temporada
El lampuki (dorado mediterráneo) se pesca entre agosto y noviembre. Se come frito, a la plancha o en pastel (torta tal-lampuki). El pastel es el más típico: una masa hojaldrada rellena de lampuki, espinacas, coliflor, aceitunas, pasas y menta. Sabe mejor de lo que suena. Durante la temporada lo encontrarás en casi cualquier restaurante que se precie de local. Fuera de temporada suelen servirlo congelado y el resultado es decepcionante. Los sitios más honestos están en Marsaxlokk (puerto pesquero), especialmente los que tienen pescados del día en la pizarra. Precio: filete de lampuki a la plancha unos 16-20 €, pastel alrededor de 9-12 € como entrante. Advertencia: el lampuki tiene espinas finas. Si tienes alergia al pescado, huye. Alternativa poco turística: el pez espada ahumado que sirven algunos bares de vinos en Valletta.
Algo dulce: imqaret y kannoli
Los imqaret son pasteles fritos con forma de rombo rellenos de dátiles, anís y cítricos. Se comen calientes y suelen acompañarse de helado de vainilla. Los kannoli malteses son más pequeños que los sicilianos y el relleno suele ser ricotta fresca con chocolate o pistacho. Los mejores imqaret se encuentran en ferias y mercados semanales o en pastelerías tradicionales de Rabat y Mdina. En las zonas turísticas suelen ser versiones industriales y resecos. Precio: imqaret a 1,20-2 € la pieza, kannoli alrededor de 2,50-3,50 €. Advertencia: ambos llevan mucho azúcar y los imqaret se fríen en aceite reutilizado en algunos puestos. Si eres sensible al anís, pregunta antes. Versión menos conocida: el pudín de pan maltés (pudina tal-ħobż), un postre de aprovechamiento con cacao, pasas y nueces que preparan las abuelas.
Bebida local: Kinnie y cerveza Cisk
La Kinnie es la bebida nacional no alcohólica. Refresco amargo con sabor a naranja amarga y hierbas. Muy refrescante y con cero parecido a la Fanta. Los malteses la beben sola o con ginebra. La Cisk es la cerveza lager local, fácil de beber y barata. Si buscas algo más interesante, pide cerveza artesana de los microcerveceros como Lord Chambray o Ta’ Mena. En verano muchos locales beben pastis con agua (anisette). La Kinnie también tiene versión zero que sabe sorprendentemente bien. Precio: Kinnie en bar alrededor de 2-2,80 €, pinta de Cisk entre 3 y 4,50 € según zona. Advertencia: la Kinnie lleva quinina, no la bebas en exceso si tienes problemas de estómago. Evita las versiones light que han sacado últimamente: pierden casi todo el carácter.
Antes de reservar
- Los malteses comen temprano: almuerzo entre 12:00 y 13:30, cena desde las 19:00. A partir de las 21:30 muchos sitios ya están recogiendo.
- Si no hablas maltés ni inglés fluido, usa la carta en inglés y señala. La mayoría de camareros entiende italiano.
- Error habitual del turista: pedir pizza o pasta en un sitio tradicional. Si ves que el 70% de la carta es italiano, probablemente sea un sitio para turistas.
- Reserva siempre en temporada alta (junio-septiembre) si quieres comer en Marsaxlokk o en los pueblos pequeños los fines de semana.
- Pide agua del grifo (safe to drink) para no pagar botellas innecesarias.
Lo que haríamos nosotros
El stuffat tal-fenek bien hecho en un restaurante familiar de Rabat o Qormi. Es el plato que mejor resume la identidad maltesa: humilde, sabroso y con historia. Si solo tienes un día, prioriza esto sobre cualquier otro.
Preguntas frecuentes · Malta qué comer
01¿Es caro comer en Malta?
No es barato pero sigue siendo más asequible que Italia o España en zonas turísticas. Una comida completa en un sitio local decente sale entre 18 y 28 € por persona con bebida. En Marsaxlokk o Sliema sube fácilmente a 35-45 €.
02¿Qué es el plato nacional de Malta?
El conejo estofado (stuffat tal-fenek). Es tan importante que incluso hay un proverbio maltés sobre él. Se come en familia los domingos y en muchas fiestas.
03¿Hay opciones vegetarianas en la comida maltesa?
Sí, pero limitadas. Pastizzi de ricotta, ftira sin atún, caponata, ensaladas y algunas pastas. Los pueblos del interior suelen ser más conservadores y ofrecen menos opciones que Valletta o Sliema.
04¿Cuándo es la temporada del lampuki en Malta?
De finales de agosto a noviembre. Es cuando realmente vale la pena pedirlo. Fuera de estas fechas suele ser congelado y el sabor cambia mucho.