Cuándo viajar a Chipre: meses recomendados y qué evitar
La mejor época para visitar Chipre es de finales de abril a mediados de junio y de septiembre a finales de octubre. En estos periodos las temperaturas oscilan entre 22-28°C, el mar está lo suficientemente cálido para bañarse y los precios de alojamiento son un 30-40% más bajos que en julio y agosto. Julio y agosto son muy calurosos (35-40°C a la sombra en el interior) y extremadamente masificados en Ayia Napa y Protaras. El invierno, especialmente de diciembre a febrero, es sorprendentemente suave en la costa (15-19°C de media) aunque puede llover con frecuencia. En las montañas del Troodos, sin embargo, nieva y se puede esquiar algunos días. Si buscas tranquilidad y precios bajos, noviembre y marzo son excelentes, aunque algunos restaurantes y atracciones reducen horario o cierran. Evita la última semana de julio y la primera de agosto si viajas con niños: coincide con las vacaciones escolares chipriotas y griegas y los precios se disparan. El dato más importante que pocos mencionan: el viento Meltemi puede soplar fuerte en agosto en la zona oeste (Pafos y Akamas), haciendo incómoda la playa pero ideal para windsurf en Limasol.